Uk Chapter Four: Motocicletas problemáticas y caviar

Hace unos días, estaba de capa caída porque no avanzaba ninguna candidatura y de casualidad, me topé con un anuncio en mi zona, de alguien que necesitaba desesperadamente ayuda para reflotar su negocio.
Se trata de Rich, un bonachón motero sesentero que regenta un taller de motos Harley y Custom, al que le ha pillado ya mayor el mundo web, y prueba de eso era que su página no funcionaba, y en el facebook oficial, se cuelan las plantas rodadoras y las motas de polvo web.

Se trata de una persona con un negocio de los tradicionales, que necesita asistencia para tener presencia online. Lo cierto es que me ha hecho sentir muy útil y enseguida me volqué en el proyecto, ya que hasta ahora no me lo había planteado, pero podría orientar mi carrera hacia este tipo de empresarios que tocan muy poco el ordenador. Un buen amigo, antes de marcharme del país, me dijo que me acercara a negocios con páginas desastrosas y les ofreciera mi servicio,  lo cierto es que mejor aquí que en España, porque allá conseguir un sólo cliente con este método sería un milagro, ya que esas mismas empresas que se preocupan tan poco por tener buena imagen, suelen tener a gente mal pagada y tú no vas a ser menos, o suelen tener mentalidad obtusa.

Aquí, hay un buen nicho de mercado combinando diseño online y asistencia en las redes sociales, y mejor si puedo ir labrando una red de contactos. En sus buenos tiempos, la web de motos tuvo más de 6.000 visitantes, porque ofrecen un catálogo variadísimo de vehículos y asesoramiento mecánico. Así que un trabajo bien hecho podría ser mi ticket para acceder con un caso exitoso, a clientes más exigentes y con más presupuesto, encima llevaría referencias de alguien que vive aquí y que no tendrá ninguna pega en respaldar mi trabajo.

Ayer fui a pasar el día en el taller, y fue divertidísimo. Primero, mi nuevo mejor amigo, preparó dos tazas de café y me dispuse a enseñarle a publicar en facebook. Fue surrealista porque le acabé mandando deberes,  para que publique entradas regularmente. Luego nos fuimos a comer con su esposa, que trabaja en las cercanías, y me contó que una vez esté acabada la web, ella va a meterle caña a su jefe, porque tienen una web espantosa y quiere alguien de confianza para modernizarla.



A la tarde de vuelta al taller, Rich sacó unas 15 motos para que las fotografiara y así empezar a subir poco a poco mejores imágenes a la página. Me subí a algunas y me sentí privilegiada porque hay modelos de los años 60, históricos. En su taller hay más de 40 motos diversas y valiosas.
Como era lunes no pude visitar el café que está también en la zona, montado dentro de una antigua guagua. Pero esta semana me volveré a pasar y entraré, ¡tiene que estar gracioso!


A la noche, me contestaron de una empresa, que he pasado a la segunda fase y tengo que diseñar un lujoso envoltorio de caviar, así que en breve me pondré con ello, ¡a ver qué tal se me da!
 Para despedirme, algo gracioso que ví hoy en la ciudad, este restaurante "Spice boys"

Ahora ya sabemos donde se esconden los maridos de las spice girls...  

Comentarios

Jessica Alcolado Iglesias ha dicho que…
Wouuu pues es todo un filón!! aprovecha!! Seguro que te va todo genial :D
Cirma ha dicho que…
Sí, es cambiar de mentalidad y lanzarse a proponer ideas, puede funcionar :) gracias por el apoyo

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